David Ogilvy, nacido en Inglaterra en 1911, fue un creativo publicitario que revolucionó la publicidad tal y cómo se conocía hasta entonces. A él se le asocia el título de “padre de la publicidad moderna” y no es para menos, ya que, a través de su visión y su concepción de los clientes, consiguió romper las normas de la publicidad y revolucionar el sector.

Además de un gran visionario, Ogilvy era un excelente comunicador. Y por ello es importante no olvidar los pilares que componen su filosofía ya que, aunque han pasado muchos años desde que este creativo nos dejara, todavía se pueden aplicar sus reflexiones y aprendizajes (y más si tienes un negocio entre manos).

La filosofía de David Ogilvy aplicada a los negocios: primero el producto

Por ejemplo, una de las cosas que le diferenciaron del resto de estrellas de su época fue la capacidad que tenía de anteponer el contenido al contingente. Él defendía que la comunicación debía ser efectiva, clara, breve y que, además, debía dar información sobre el producto al consumidor. “Tu rol es vender, no dejes que nada te distraiga del único propósito de la publicidad”.

Aunque pueda parecer obvio, existen cientos de gurús marketinianos que se dejan llevar por tecnicismos y modas, y, al final, olvidan lo más importante: el producto. Por ello es importante que no olvides nunca cuál es tu objetivo de comunicación y qué quieres conseguir con él. Pues, como decía David Ogilvy: “La gente que piensa bien, escribe bien”. Además, tampoco debes olvidar nunca quién es y cómo es tu consumidor pues, como él mismo decía, es clave hablarles con su mismo lenguaje, de forma que se sientan identificados.

Os dejamos con esta entrevista donde David Ogilvy hablaba sobre su visión de la publicidad:

 

Resultados y equipo: claves para conseguir el éxito

Una de las exitosas campañas de David Ogilvy

Además del mensaje, Ogilvy era un firme defensor de la medición de resultados y esta, quizá, fue una de las claves que le llevó al éxito. Es muy importante, cuando se implementa una estrategia de comunicación, ser consciente de qué datos genera la actividad que realizas. Analizar los datos y comprender bien por qué se han producido puede suponer la diferencia entre que tu empresa consiga o no el éxito. De ahí que sea tan importante definir bien tu posicionamiento.

Y, por último, David Ogilvy defendía la necesidad de trabajar en equipo y tomar decisiones en conjunto. Cuando comenzó a trabajar en publicidad, la rama del marketing y la de publicidad parecían profesiones totalmente opuestas. Él defendía que, si se quería llegar al éxito, deberían estar complementadas y apoyarse mutuamente para conseguir alcanzar los objetivos. De ahí, querido emprendedor, podemos sacar varias reflexiones: por un lado, que es importante que los integrantes del negocio estén coordinados para que puedan operar como uno solo. Y, en segundo lugar, que se rodee de los mejores profesionales para conseguir los objetivos planteados.

En definitiva, aunque hayan pasado muchos años, algunos de los pilares de la filosofía del creativo David Ogilvy siguen siendo tan fundamentales como entonces. ¿Qué te han parecido?